Ahora me doy cuenta que las cosas que
antes juzgaba eran estúpidas, porque
no conocía nada; simplemente imaginaba las cosas. Pero el tiempo
me ha hecho tragarme mis palabras, he aprendido amar, pero también aprendí
de dolor, no solo físico sino emocional.
La vida a mis 24 años me ha brindado
muchas cosas, también me quito una parte del corazón que aún no puedo
expresarla porque duele y duele mucho. Aun me cuesta creer como una persona te
puede cambiar la vida de tantas formas y como sin darse cuenta también puede
destruir de manera inmediata algo que te cuesta construir por mucho tiempo.
He sido muy afortunada de poder conocer a
todas las personas que conozco, por ellas aún tengo esperanza de la gente, sé
que en el fondo de los corazones hay amor que muchas veces solo está cubierto
por una capa gruesa de rencor, odio y miedo.
Nunca de los nunca permitamos que alguien
nos diga que no podemos… el destino lo decides TU y nadie mas
BY: Delia Beltrán 2016
|